En una avenida de Barcelona, un coche puede quedarse en el carril izquierdo mientras el derecho avanza con normalidad, pero eso no significa que siempre puedas rebasarlo por ese lado. La duda sobre cuándo se puede adelantar por la derecha depende del tipo de vía, las marcas del pavimento y la maniobra del otro conductor. Aquí explico los casos permitidos, los límites, la diferencia entre adelantar y circular más rápido por otro carril y las sanciones que pueden aparecer.
La derecha solo es válida en situaciones concretas y con espacio suficiente
- Regla general: el adelantamiento se realiza por la izquierda.
- Giro a la izquierda: puedes pasar por la derecha si el otro vehículo ha señalizado que va a girar o detenerse en ese lado.
- Tranvías: en vías de doble sentido, pueden rebasarse por la derecha cuando circulan por la zona central.
- Vías urbanas: se permite en calzadas con dos o más carriles señalizados para el mismo sentido.
- Retenciones: que un carril avance más rápido que otro no siempre se considera un adelantamiento.
- Sanción: la infracción grave puede implicar una multa de 200 euros.

La regla general sigue siendo adelantar por la izquierda
El Reglamento General de Circulación establece que el adelantamiento debe hacerse, como norma general, por el lado izquierdo del vehículo que se pretende superar. La razón es sencilla: en España se circula normalmente por la derecha y el carril izquierdo se utiliza para adelantar, siempre que exista visibilidad, espacio y seguridad.
Por eso, circular durante varios kilómetros por el carril izquierdo de una autopista y pasar a otro vehículo por el derecho para ganar posiciones suele ser una maniobra sancionable. Que el conductor de delante vaya despacio, no facilite el paso o parezca distraído no crea por sí solo una excepción legal.
Yo aplico una regla práctica muy clara: si para superar a otro coche tengo que cambiar voluntariamente al carril derecho, rebasarlo y volver después al izquierdo, lo trato como un adelantamiento por la derecha. En carretera interurbana, esa decisión casi nunca está justificada.
Los tres casos en los que la derecha sí está permitida
La normativa contempla situaciones excepcionales. No basta con que haya un hueco o con que el carril derecho esté libre. Deben cumplirse las condiciones de cada supuesto y la maniobra tiene que ejecutarse sin poner en peligro ni molestar a otros usuarios.
Cuando el vehículo va a girar o parar a la izquierda
Puedes pasar por la derecha si el conductor del vehículo precedente ha indicado claramente que pretende girar a la izquierda, cambiar de dirección hacia ese lado o detenerse allí. También debe existir espacio suficiente para realizar el paso con seguridad.
Por ejemplo, si un turismo activa el intermitente izquierdo para entrar en un garaje o tomar una calle y deja libre la parte derecha de la calzada, puedes rebasarlo por ese lado. No debes aprovechar la situación para pasar acelerando junto a él si hay peatones, ciclistas, una intersección peligrosa o poco margen lateral.
Cuando se trata de un tranvía que circula por el centro
En una vía con circulación en ambos sentidos, está permitido rebasar por la derecha a un tranvía que avance por la zona central. Esta excepción responde a la propia configuración de las vías tranviarias, que puede impedir pasar por la izquierda sin invadir el sentido contrario.
La autorización no elimina las precauciones básicas. Hay que comprobar la presencia de pasajeros, cruces, pasos peatonales, otros vehículos y posibles movimientos del tranvía. En calles urbanas con tráfico intenso, reducir la velocidad suele ser más importante que completar el paso rápidamente.
En calzadas urbanas con varios carriles del mismo sentido
Dentro de poblado, es posible adelantar por la derecha cuando la calzada dispone de al menos dos carriles para el mismo sentido y están separados por marcas longitudinales. El conductor debe comprobar previamente que la maniobra no genera peligro.
Este es el caso habitual de muchas avenidas de Barcelona. Si circulas por el carril derecho y un vehículo permanece más lento en el izquierdo, puedes continuar por tu carril y rebasarlo, siempre que respetes la velocidad, la señalización y las prioridades. La excepción no permite zigzaguear entre carriles ni utilizar un carril reservado para autobuses, bicicletas o vehículos de alta ocupación salvo que la señalización lo autorice.
Una retención no convierte automáticamente el paso en adelantamiento
Cuando el tráfico está muy saturado y los vehículos ocupan todos los carriles, puede ocurrir que una fila avance más deprisa que otra. Esa diferencia de velocidad no se considera necesariamente un adelantamiento, porque cada vehículo sigue dentro de su carril y la velocidad depende de la densidad del tráfico.
La situación cambia si un conductor cambia de carril expresamente para superar a otros vehículos y vuelve después al carril anterior. En ese caso puede existir una maniobra de adelantamiento, aunque el tráfico sea lento. Durante una retención, mi recomendación es mantener el carril y evitar los cambios constantes, que aportan pocos minutos y aumentan mucho el riesgo de alcance lateral.
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Casos que tampoco se consideran un adelantamiento
El reglamento también distingue otros supuestos en los que un vehículo puede avanzar más rápido sin que técnicamente esté adelantando. Ocurre, por ejemplo, cuando se circula por un carril de aceleración o deceleración, por un carril reservado a determinados vehículos o por una parte de la vía habilitada para una maniobra específica.
Eso no significa que todo esté permitido. El conductor debe respetar la finalidad del carril, ceder el paso cuando corresponda y no utilizar una vía de incorporación para ganar posiciones. La diferencia jurídica puede ser importante, pero la obligación de conducir con prudencia sigue siendo la misma.
Cómo ejecutar la maniobra sin asumir riesgos innecesarios
Incluso en un caso autorizado, pasar por la derecha exige más que poner el intermitente. Antes de iniciar el desplazamiento lateral hay que comprobar que el espacio está libre, que nadie se aproxima por detrás y que el otro conductor no va a moverse hacia el mismo carril.
- Observa la señalización. Comprueba las líneas, los carriles reservados, las flechas y las señales verticales.
- Anticipa la maniobra del otro vehículo. Un intermitente izquierdo, una reducción de velocidad o una posición cercana al eje pueden indicar un giro.
- Revisa espejos y ángulo muerto. Las motocicletas y bicicletas pueden aparecer rápidamente por la derecha.
- Señaliza el cambio de carril. El intermitente es obligatorio cuando el paso implica desplazamiento lateral.
- Mantén una velocidad moderada. Debes poder frenar si aparece un peatón, una puerta abierta o un vehículo que inicia un giro.
- Deja espacio y vuelve de forma progresiva. No cierres la trayectoria del vehículo rebasado ni le obligues a frenar.
Fuera de poblado, el margen de error es mucho menor. En autopistas y autovías, que un vehículo circule demasiado tiempo por el carril izquierdo no autoriza a adelantarlo por la derecha. Lo correcto es conservar la distancia, señalizar la intención de adelantar por la izquierda y regresar después al carril derecho.
Los errores más habituales y sus consecuencias
| Situación | Qué ocurre | Conducta correcta |
|---|---|---|
| Pasar por la derecha en una autopista | Normalmente es un adelantamiento indebido. | Esperar y superar al vehículo por la izquierda. |
| Usar el arcén para ganar posiciones | El arcén no es un carril de adelantamiento. | Continuar por el carril habilitado y mantener la distancia. |
| Rebasar a un coche que gira a la izquierda | Puede ser legal si hay espacio y no existe peligro. | Reducir la velocidad y pasar dejando margen suficiente. |
| Cambiar de carril dentro de una retención | Puede convertirse en una maniobra peligrosa o indebida. | Mantener el carril salvo que sea necesario para continuar la ruta. |
| Pasar por la derecha en una avenida urbana | Puede estar permitido con dos o más carriles señalizados del mismo sentido. | Comprobar que no hay carril reservado, peatones ni riesgo lateral. |
La DGT considera el adelantamiento indebido una infracción grave, normalmente sancionada con 200 euros. La pérdida de puntos depende de la conducta concreta, pero una maniobra que ponga en peligro a otros usuarios puede recibir una valoración más severa.
También conviene distinguir entre no facilitar el adelantamiento y adelantar por la derecha. El conductor que circula por el carril izquierdo sin motivo puede estar obstaculizando, pero esa conducta no convierte automáticamente en legal la maniobra del vehículo que decide rebasarlo por el lado derecho.
La decisión correcta se resume en una comprobación sencilla
Antes de pasar por la derecha, pregúntate si estás ante uno de los tres supuestos reconocidos: un vehículo que gira o para a la izquierda, un tranvía central en una vía de doble sentido o una calzada urbana con varios carriles señalizados para tu mismo sentido.
Si la respuesta es negativa, lo prudente es no hacerlo. Mantener el carril, dejar distancia y esperar una oportunidad legal suele costar menos tiempo que una frenada brusca, una colisión lateral o una multa de 200 euros. En movilidad urbana, donde se mezclan coches, motos, bicicletas, autobuses y peatones, la previsibilidad vale más que adelantar unos metros.
